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Borrador

12 de Octubre del 2012. Me desperté agitado a las 4 AM, no me acordaba de lo que había soñado pero era yo el que no quería recordarlo, me lave la cara y me volví a acostar, pero tenía una preocupación que no se me quitaba hasta que quede foco. Al cabo de un tiempo sentí que me tocaban el brazo, pero no quería levantarme, 5 minutos después sentí como un agua helada caía lentamente sobre mi cabeza, y a los 3 segundos tenía todo el cuerpo empapado muriéndome de frio, era mi hermano que me echo un balde de agua encima para despertarme, me dijo “¿Sabes qué día es hoy no?” Lo mire con una cara de enojado, sin saber porque tenía que haber hecho eso para que me hubiera despertado, pero aún seguía todo zombi que no me puse a pensar en su pregunta, cerré mis ojos por un segundo, y trate de pensar pero ni siquiera sabía el numerito. Abrí mis ojos y mire mi celular, mi hermano me veía con cara de “te estas olvidando de algo importante maricón” y ahí fue que caí en cuenta que ese día es el día que mi mamá cumpleaños.

Me levante en un segundo de la cama, fuimos lentamente al cuarto de mis papas, y mi mamá seguía profunda, eran casi las 6 de la mañana, mi papá nos vió y salió del cuarto sin hacer ruido con unas bolsas. Eran 3 bolsas de regalo, mi papá me dio una a mí y otra a mi hermano. Fuimos los 3 a la cocina a prepararle el desayuno a mi mamá, dentro de una de las alacenas estaban unas rosas y tulipanes, las flores favoritas de mi mamá. Fuimos al cuarto con las bolsas, las flores y el desayuno y empezamos a cantarle el feliz cumpleaños, mi mamá se despertó con una felicidad impresionante que  no podía con ella.

Todo parecía perfecto pero por dentro sentía una preocupación de que algo malo iba a suceder, ese día no fui al colegio, mi hermano se fue a la universidad, mi mamá a el gimnasio y mi papá a trabajar. Me quedé acostado en mi cama y no entendía el porqué de que a partir de un sueño que no quería recordar mi subconsciente, me tenía estresado. Al fin pude dormir en paz y me desperté casi a las 12, me fui al gimnasio y volví a las 2 para el almuerzo, en mi casa estaba mi ex novia, los papas de ella (que eran re amigos de mis papas), mi mamá, mi papá y mi hermano. Estábamos súper felices, almorzamos una deliciosa lasaña y parecía que me preocupación había pasado, pero media hora después empecé a pelear con mi ex novia y se me venían imágenes de mi sueño a mi cabeza que eran difíciles de distinguir, sentía como un vacío dentro de mi inexplicable, me fui a mi cuarto y me encerré, no sabía que estaba sucediendo conmigo ese día, nunca me había pasado eso, #CrisisAdolescencia pensé, pero no, era algo mas allá, me sentía asustado como un pequeño gatito en una fría noche oscura, como si tuviera todas mis emociones multiplicadas por 100, sentía rabia, empecé a tirar los libros, el colchón de mi cama, en realidad me sentía loco y no sabía porque, toda mi familia estaba afueran de mi puerta escuchando como tiraba todo al piso, pero no me importaba hacer ruido, no me importaba nada.

Rosa toco la puerta y dijo que si podía entrar, no respondí nada y me acosté encima del colchón que estaba en el piso de la habitación, en unos minutos me tranquilice y deje que Rosa entrara y volví a cerrar la puerta, nuestros papás pensaban que era solo una simple pelea de novios y pues volvieron a la sala a seguir celebrando, pero yo sabía que no era solo eso. Ella me abrazo y me preguntaba qué era lo que pasaba, porque estaba actuando así, que yo no era así, nos acostamos en el colchón y apagamos la luz, en el techo habían unas calcomanías de constelaciones y planetas y nos pusimos a verla ya que brillaban con la luz apagada, hablamos como por una hora y al final me sentía de nuevo en calma, de nuevo era yo y tenía una pena con todo el mundo por la extraña actitud que había tenido. Rosa me ayudó a recoger casi todo lo que había tirado y a organizar mi cuarto de nuevo, abrimos la puerta y Rosa fue a la sala a decir que íbamos a ver una peli mientras tanto, el colchón lo habíamos dejado en el piso porque nos dio pereza ponerlo de nuevo, además que estábamos más cómodos así.

Terminamos de ver la película, salimos hacia la sala y recuerdo que mi papá estaba usando una máscara de Halloween y nos hizo reír a todos con las voces que hacía. Mi papá tomaba y tomaba whisky, aunque sufría de la presión, no lo detuvimos porque era un día especial y estábamos para celebrar. Llegaron los mariachis ya que era una tradición para estas fechas especiales, cantaron sus canciones, mi papá se las sabía todas y le pasaron el micrófono para que mostrara sus dotes artísticos, nunca había visto a mi familia tan unida, no teníamos nada de qué preocuparnos, era un día perfecto y nadie esperaba que ocurriera algo malo.

Cuando se marcharon los mariachis, ya habían empezado a hablar sobre el remate, estaban decidiendo que discoteca querían ir, así que yo ya pasaba los últimos minutos con Rosa mientras ellos decidían. Eran casi las 11, todos ya se estaban despidiendo y lo último que me dijo mi padre antes de salir fue “No dejes que los obstáculos derrumben tus sueños, demuéstrale al mundo de lo que eres capar, porque yo ya me siento orgulloso de tenerte como hijo” lo acompañe hasta el ascensor y no pude decirle ni una palabra. Organicé con mi hermano toda la casa y nos pusimos a ver una película, no me di cuenta en que momento me había quedado dormido pero estaba viviendo de nuevo el sueño del día anterior, pero esta vez no podía distinguir si era un sueño o si en realidad estaba pasando. Mi hermano me despertó y de nuevo me sentía ido, aun no me sentía en este mundo, me estaba hablando, cogiéndome mis hombros con sus manos, pero no entendía sus palabras, era como si todo estuviera en cámara lenta, así que me quede mirándolo y por el movimiento de sus labios entendí lo que me trataba decir “A mi papá le pasó algo grave”.

Me quedé sin palabras, estaba pálido, sentí como si me hubiera dado un ataque cerebral, no podía reaccionar, no sentía mi cuerpo, yo estaba gritando, quería saber que había sucedido, pero no salía ni una palabra de mi boca. Mi hermano respondió mi pregunta sin haberla escuchado “Lo único que sé es que estaban en Titirifue, nuestros papas se estaban abrazando, de un momento a otro nuestro padre se desmayó, y se lo llevaron al hospital nuestra señora de los remedios. Mi mamá dice que están en urgencias y que recemos”. Así que eso fue lo hicimos, rezamos lado a lado como nunca habíamos estado antes, durante 30 minutos, hasta que no pudimos aguantar más y salimos hacia el hospital.

Al llegar al hospital, estaba casi toda mi familia y se veían acabados, devastados, sin fuerzas. Nos vieron, se pararon y nos abrazaron. Lo único que yo decía era “¿Dónde está mi papá?”, en ese momento entró uno de los doctores y nos llevó cerca de donde lo estaban atendiendo. Ahí estaba mi mamá, no puedo olvidar la cara que tenía, todo era tan diferente apenas unas horas antes, estaba llorando mares, así que fuimos corriendo a abrazarla y ya teníamos un océano. Había sufrido un ataque al corazón, tenía casi todas las arterias tapadas y los doctores estaban haciendo todo lo posible por salvarlo.

Mi mamá no paraba de llorar, mi hermano daba vueltas y vueltas, y yo, yo estaba sentado con mis manos en el pelo, sabía que algo malo iba a suceder y no había hecho nada, me había pasado casi todo el día con esa angustia, con ese sufrimiento inexplicable, depresivo, sin hablarle a nadie, tratar de expresar eso, pero no, deje que la oscuridad se apoderara de mí y es de lo que más me lamento en mi vida. Salió el doctor, y ya desde lejos, por su apariencia, sabía que nos iba a decir. Mi hermano grito horrible, le pego a la pared, le dijo que por favor intentara de nuevo, que no podía estar muerto, se le arrodilló, le suplicó, pero no había nada que hacer, en ese momento mi mamá se tiró al piso y de una fuimos con mi hermano a levantarla y abrazarla. Nos llevaron a una sala y ahí estaba, en una cama acostado, con su camisa rasgada, estaba súper inflamado, blanco, no parecía mi padre.

Estábamos los 4 adentro, los últimos minutos que pasamos juntos, al comienzo estábamos sin palabras, y lo abrazamos, mi hermano se quedó llorando mientras lo abrazaba entonces me salí con mi mamá para darle su tiempo y que le pudiera decir todo. Ya llevaba bastante tiempo así que mi mamá entro por mi hermano, y ella se quedó ahí, luego fue mi turno de entrar y estar con él y ya había llorado tanto ese día que no me salía una sola lagrima más, pero también porque a mi papá no le gustaba cuando yo lloraba entonces quería que me viera fuerte. Mis últimas palabras hacia el fueron “Tú siempre serás mi héroe”.

Escribir esta parte de mi vida fue mucho más duro de lo que pensé, paraba a cada momento porque empezaba a llorar y me temblaban las manos, a veces no encontraba las palabras indicadas para expresar lo que sentía y no me acuerdo de la pesadilla que tuve ese día después del incidente, era como si se hubiera borrado y tuviera esa laguna, sé que viví todo lo escrito, pero no logro recordar exactamente qué fue lo que me puso así ese día(la pesadilla principalmente), a veces quisiera saber exactamente la pesadilla y todo lo que sentí ese día antes que se muriera mi papá, sé que hubiera podido haber cambiado ese destino si en vez de haberme bloqueado, lo hubiera luchado. A veces siento ese vacío pero sé que mi padre siempre está conmigo cuidándome, protegiéndome, como mi ángel guardián, mi súper héroe y aun así no pueda verlo, sé que puedo sentirlo y siempre trato de hacer todo lo posible para que cada día este más orgulloso de mi.

EXPERIENCIA INOLVIDABLE

Esta autobiografía tiene como propósito interpretar mi experiencia inolvidable que marcó mi vida. Momento transcurrido en orden cronológico que me llena de recuerdos, lágrimas y fortaleza: La partida de mi héroe, historia que cambió toda mi vida dejando un antes y un después.

 

12 de Noviembre de 2012. Me desperté agitado a las 4 AM, no me acordaba de lo que había soñado pero era yo el que no quería recordarlo, me lave la cara y me volví a acostar, pero tenía una preocupación que no se me quitaba hasta que quede foco. Al cabo de un tiempo, sentí que me tocaban el brazo pero no quería levantarme; 5 minutos después sentí como un agua helada caía lentamente sobre mi cabeza, y a los 3 segundos tenía todo el cuerpo empapado muriéndome de frio, era mi hermano que me echó un balde de agua encima para despertarme, me dijo “¿Sabes qué día es hoy, no?” Lo mire con una cara de enojado, sin saber el porqué tenía que haber hecho eso para que me hubiera despertado, pero aún seguía todo zombi que no me puse a pensar en su pregunta, cerré mis ojos por un segundo, y traté de pensar en la fecha pero ni siquiera sabía el numerito. Abrí mis ojos y mire mi celular, mi hermano me veía con cara de “te estás olvidando de algo importante” y ahí fue que caí en cuenta que ese día es el día que mi mamá cumpleaños.

Me levanté en un segundo de la cama, fuimos lentamente al cuarto de mis papás, y mi mamá seguía profunda, eran casi las 6 de la mañana, mi papá nos vió y salió del cuarto sin hacer ruido con unas bolsas. Eran 3 bolsas de regalo, mi papá me dio una a mí y otra a mi hermano. Fuimos los 3 a la cocina a prepararle el desayuno a mi mamá, dentro de una de las alacenas estaban unas rosas y tulipanes, las flores favoritas de mi mamá. Fuimos al cuarto con las bolsas, las flores y el desayuno y empezamos a cantarle el feliz cumpleaños, mi mamá se despertó con una felicidad y sonrisa en su rostro.

Todo parecía perfecto pero por dentro sentía una preocupación de que algo malo iba a suceder, ese día no fui al colegio, mi hermano se fue a la universidad, mi mamá al gimnasio y mi papá a trabajar. Me quedé acostado en mi cama y no entendía el porqué de que a partir de un sueño que no quería recordar mi subconsciente, me tenía estresado. Al fin pude dormir en paz y me desperté casi a las 12, me fui al gimnasio y volví a las 2 para el almuerzo, en mi casa estaba mi ex novia, los papas de ella (que eran re amigos de mis papas), mi mamá, mi papá y mi hermano. Estábamos súper felices, almorzamos una deliciosa lasaña y parecía que mi preocupación había pasado, pero media hora después empecé a pelear con mi ex novia y se me venían imágenes de mi sueño a mi cabeza que eran difíciles de distinguir, sentía un vacío inexplicable dentro de mí. Me fui a mi cuarto y me encerré, no sabía que estaba sucediendo conmigo ese día, nunca me había pasado eso, “#CrisisAdolescencia” pensé, pero no, era algo más allá, me sentía asustado como un pequeño gatito en una fría noche oscura, como si tuviera todas mis emociones multiplicadas por 100, sentía rabia, empecé a tirar los libros, el colchón de mi cama, en realidad me sentía loco y no sabía porque, toda mi familia estaba afueran de mi puerta escuchando como tiraba todo al piso, pero no me importaba hacer ruido, no me importaba nada.

Rosa toco la puerta y dijo que si podía entrar, no respondí nada y me acosté encima del colchón que estaba en el piso de la habitación, en unos minutos me tranquilicé y deje que Rosa entrara y volví a cerrar la puerta, nuestros papás pensaban que era solo una simple pelea de novios y volvieron a la sala a seguir celebrando, pero yo sabía que no era solo eso. Ella me abrazó y me preguntaba qué era lo que pasaba, porqué estaba actuando así, que yo no era así, nos acostamos en el colchón y apagamos la luz, en el techo habían unas calcomanías de constelaciones y planetas y nos pusimos a verla, ya que brillaban con la luz apagada, hablamos como por una hora y al final me sentía de nuevo en calma, de nuevo era yo y tenía una pena con todo el mundo por la extraña actitud que había tenido. Rosa me ayudó a recoger casi todo lo que había tirado y a organizar mi cuarto de nuevo, abrimos la puerta y Rosa fue a la sala a decir que íbamos a ver una peli mientras tanto, el colchón lo habíamos dejado en el piso porque nos dió pereza ponerlo de nuevo, además que estábamos más cómodos así.

Terminamos de ver la película, salimos hacia la sala y recuerdo que mi papá estaba usando una máscara de Halloween y nos hizo reír a todos con las voces que hacía. Mi papá tomaba y tomaba whisky, aunque sufría de la presión, no lo detuvimos porque era un día especial y estábamos para celebrar. Llegaron los mariachis ya que era una tradición para estas fechas especiales, cantaron sus canciones, mi papá se las sabía todas y le pasaron el micrófono para que mostrara sus dotes artísticos, nunca había visto a mi familia tan unida, no teníamos nada de qué preocuparnos, era un día perfecto y nadie esperaba que ocurriera algo malo.

Cuando se marcharon los mariachis, ya habían empezado a hablar sobre el remate, estaban decidiendo a que discoteca querían ir, así que yo ya pasaba los últimos minutos con Rosa mientras ellos decidían. Eran casi las 11, todos ya se estaban despidiendo y lo último que me dijo mi padre antes de salir fue “No dejes que los obstáculos derrumben tus sueños, demuéstrale al mundo de lo que eres capaz, porque yo ya me siento muy orgulloso de tenerte como hijo” lo acompañé hasta el ascensor y no pude decirle ni una palabra. Organicé con mi hermano toda la casa y nos pusimos a ver una película, no me di cuenta en que momento me había quedado dormido pero estaba viviendo de nuevo el sueño del día anterior, pero esta vez no podía distinguir si era un sueño o si en realidad estaba pasando. Mi hermano me despertó y de nuevo me sentía ido, aun no me sentía en este mundo, me estaba hablando, cogiéndome mis hombros con sus manos, pero no entendía sus palabras, era como si todo estuviera en cámara lenta, así que me quede mirándolo y por el movimiento de sus labios entendí lo que me trataba decir “A mi papá le pasó algo grave”.

Me quedé sin palabras, estaba pálido, sentí como si me hubiera dado un ataque cerebral, no podía reaccionar, no sentía mi cuerpo, yo estaba gritando, quería saber qué había sucedido, pero no salía ni una palabra de mi boca. Mi hermano respondió mi pregunta sin haberla escuchado “Lo único que sé es que estaban en Titirifue, nuestros papas se estaban abrazando, de un momento a otro nuestro padre se desmayó, y se lo llevaron al hospital nuestra señora de los remedios. Mi mamá dice que están en urgencias y que recemos”. Así que eso fue lo que hicimos, rezamos lado a lado como nunca habíamos estado antes, durante 30 minutos, hasta que no pudimos aguantar más y salimos hacia el hospital.

Al llegar al hospital, estaba casi toda mi familia y se veían acabados, devastados, sin fuerzas. Nos vieron, se pararon y nos abrazaron. Lo único que yo decía era “¿Dónde está mi papá?”, en ese momento entró uno de los doctores y nos llevó cerca de donde lo estaban atendiendo. Ahí estaba mi mamá, no puedo olvidar la cara que tenía, todo era tan diferente apenas unas horas antes, estaba llorando mares, así que fuimos corriendo a abrazarla y ya teníamos un océano. Había sufrido un ataque al corazón, tenía casi todas las arterias tapadas y los doctores estaban haciendo todo lo posible por salvarlo.

Mi mamá no paraba de llorar, mi hermano daba vueltas y vueltas, y yo, yo estaba sentado con mis manos en el pelo, sabía que algo malo iba a suceder y no había hecho nada, me había pasado casi todo el día con esa angustia, con ese sufrimiento inexplicable, depresivo, sin hablarle a nadie, pude haber tratar de expresar eso, pero no, dejé que la oscuridad se apoderara de mí y es de lo que más me lamento en mi vida. Salió el doctor, y ya desde lejos, por su apariencia, sabía lo que nos iba a decir. Mi hermano gritó horrible, le pegó a la pared, le dijo que por favor intentara de nuevo, que no podía estar muerto, se le arrodilló, le suplicó, pero no había nada que hacer, en ese momento mi mamá se tiró al piso y de una fuimos con mi hermano a levantarla y abrazarla. Nos llevaron a una sala y ahí estaba, en una cama acostado, con su camisa rasgada, estaba súper inflamado, blanco, no parecía mi padre.

Estábamos los 4 adentro, los últimos minutos que pasamos juntos, al comienzo estábamos sin palabras, y lo abrazamos, mi hermano se quedó llorando mientras lo abrazaba entonces me salí con mi mamá para darle su tiempo y que le pudiera decir todo. Ya llevaba bastante tiempo así que mi mamá entro por mi hermano, y ella se quedó ahí, luego fue mi turno de entrar y estar con él y ya había llorado tanto ese día que no me salía una sola lagrima más, pero también porque a mi papá no le gustaba cuando yo lloraba entonces quería que me viera fuerte. Mis últimas palabras hacia el fueron “Tú siempre serás mi héroe”.

Escribir esta parte de mi vida fue mucho más duro de lo que pensé, paraba a cada momento porque empezaba a llorar y me temblaban las manos, a veces no encontraba las palabras indicadas para expresar lo que sentía y no me acuerdo de la pesadilla que tuve ese día después del incidente, era como si se hubiera borrado y tuviera esa laguna, sé que viví todo lo escrito, pero no logro recordar exactamente qué fue lo que me puso así ese día(la pesadilla principalmente), a veces quisiera saber exactamente la pesadilla y todo lo que sentí ese día antes que se muriera mi papá, sé que hubiera podido haber cambiado ese destino si en vez de haberme bloqueado, lo hubiera luchado. A veces siento ese vacío pero sé que mi padre siempre está conmigo cuidándome, protegiéndome, como mi ángel guardián, mi súper héroe y aun así no pueda verlo, sé que puedo sentirlo y siempre trato de hacer todo lo posible para que cada día este más orgulloso de mi.

 

Para concluir, todos pasamos por momentos difíciles que tenemos que afrontar, en mi caso está la muerte de mi padre, éste ha sido el acontecimiento que más me ha marcado y el cual me llena de profundas emociones desde tristeza hasta felicidad puesto que no hay nada mejor que recordar los buenos momentos que llegue a compartir con él.

Dicho esto, siempre hay alguien que nos impulsa a ser mejores y para mi esa persona fue mi papá o en otras palabras mi héroe.

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